Las rejas son una medida de seguridad muy común para proteger viviendas, comercios y edificios frente a robos e intrusiones. Además, permiten mantener la ventilación natural y no impiden la entrada de luz.
Hoy en día existe una gran variedad de modelos y materiales adaptados a cada necesidad pero, ¿cuántos tipos de rejas para puertas y ventanas hay? En este artículo vemos los tipos más utilizados para puertas y ventanas, los materiales más comunes y algunas alternativas que puedes considerar si buscas seguridad sin perder funcionalidad ni estética.
Tipos de rejas para ventanas
Las ventanas son puntos sensibles en cualquier edificio o negocio. Las rejas para ventanas se diseñan para dificultar el acceso desde el exterior sin bloquear la luz ni la ventilación. A continuación, vemos los tipos más comunes y sus principales ventajas.
Rejas fijas
Son las más tradicionales y económicas. Están ancladas a la pared y no se pueden abrir ni mover. Ofrecen una protección constante y son ideales para ventanas pequeñas o aquellas que no requieren acceso frecuente. Suelen fabricarse en hierro o acero, y pueden tener diseños sencillos o bonitos y decorativos, según el gusto del propietario.
Rejas abatibles
Este tipo de rejas se abre como una puerta, gracias a bisagras laterales. Permiten limpiar los cristales desde fuera o usarlas como salida de emergencia en caso necesario. Son prácticas para viviendas en pisos bajos o con acceso directo a jardines y patios. Es recomendable añadir cerraduras seguras para mantener la protección.
Rejas corredizas o correderas
Se deslizan de un lado a otro sobre una guía instalada en la parte superior e inferior del marco. Son útiles para ventanas grandes o balcones, ya que se pueden abrir total o parcialmente sin ocupar espacio hacia afuera. Combinan funcionalidad y estética, y suelen instalarse en zonas de acceso frecuente.
Rejas extensibles o plegables
También llamadas tipo acordeón, se recogen lateralmente y permiten dejar la ventana completamente libre cuando están abiertas. Son una opción flexible que facilita el uso diario y mejora la ventilación. Aunque menos robustas que las fijas, ofrecen un equilibrio entre seguridad y comodidad, especialmente en edificios de uso mixto o comercial.
Rejas decorativas
Pensadas tanto para proteger como para embellecer la fachada. Se pueden diseñar con formas curvas, dibujos, escudos, elementos florales o geométricos. Se fabrican en hierro forjado o aluminio trabajado, y son muy comunes en viviendas antiguas o de estilo clásico. Su principal valor está en la estética, aunque también aportan seguridad.
Tipos de rejas para puertas
Las puertas necesitan rejas más robustas que resistan intentos de entrada forzada. Existen varias opciones que se adaptan al tipo de puerta, el nivel de tráfico y la estética del lugar. Aquí te contamos las más habituales.
Rejas fijas
Están soldadas o ancladas directamente al marco de la puerta o al muro. Son muy resistentes y difíciles de manipular, pero no permiten el paso. Se usan principalmente como doble protección en accesos secundarios o cuando no se necesita abrir con frecuencia. También pueden instalarse en combinación con otras puertas.
Rejas abatibles
Funcionan como una segunda puerta. Están equipadas con bisagras y cerradura, y permiten abrir o cerrar el paso según se necesite. Son muy utilizadas en viviendas unifamiliares, patios o entradas principales. Se pueden combinar con cerraduras de seguridad, refuerzos verticales y cierres multipunto para mejorar su resistencia.
Rejas corredizas o correderas
Al igual que en las ventanas, se deslizan sobre una guía. Se instalan en puertas de garaje, accesos a locales o grandes entradas. Son prácticas cuando no hay espacio para una apertura hacia adentro o afuera. Pueden ser manuales o automatizadas, y suelen incorporar cerraduras de seguridad o mecanismos de bloqueo.
Rejas de ballesta o plegables
Se pliegan lateralmente en forma de acordeón y quedan recogidas en un lateral cuando no se usan. Son frecuentes en comercios, oficinas o accesos interiores. Aunque no son tan seguras como las rejas fijas o abatibles, permiten un buen equilibrio entre protección y funcionalidad. Además, se instalan con cerraduras internas.
Rejas automatizadas
Son sistemas motorizados que se abren y cierran mediante mando a distancia, sensores o sistemas domóticos. Se emplean en puertas de acceso de vehículos, naves industriales o portales. Combinan comodidad y seguridad, aunque requieren una instalación más compleja y un mantenimiento periódico. Se pueden fabricar en acero galvanizado o aluminio reforzado.
Materiales utilizados en la fabricación de rejas para puertas y ventanas
El tipo de material influye directamente en la durabilidad, el mantenimiento y el nivel de seguridad de una reja. Cada opción tiene sus ventajas, y su elección depende del clima, el uso y el presupuesto.
Hierro forjado
Es uno de los materiales más tradicionales. Permite crear diseños decorativos y es muy resistente si se trata contra la corrosión. Requiere mantenimiento periódico, como pintura o barniz protector. Se usa tanto en viviendas antiguas como en diseños personalizados. Su punto fuerte es la estética y la rigidez.
Acero
Ofrece mayor resistencia que el hierro común y es más difícil de deformar o cortar. Se emplea sobre todo en rejas modernas que priorizan la seguridad. Puede estar galvanizado para evitar el óxido. Es ideal para zonas de alto riesgo o instalaciones industriales. Tiene un acabado más sobrio y contemporáneo.
Aluminio
Es más ligero que el hierro y no se oxida, por lo que se recomienda en zonas costeras o húmedas. Aunque no es tan resistente como el acero, es una buena opción en viviendas que buscan rejas funcionales sin mucho peso. Permite acabados modernos y requiere poco mantenimiento, de igual modo como sucede con puertas y ventanas de aluminio.
Combinaciones con vidrio o policarbonato
Algunas rejas decorativas incluyen paneles de vidrio templado o policarbonato entre los barrotes, para añadir protección visual o reforzar la seguridad. Se usan más en entradas de oficinas, locales o viviendas contemporáneas. No aportan una gran resistencia estructural, pero complementan el diseño y dificultan el acceso directo.
Preguntas frecuentes sobre rejas para puertas y ventanas
Estas son algunas de las dudas más comunes entre quienes buscan mejorar la seguridad de sus ventanas o puertas. Resolverlas ayuda a tomar decisiones más prácticas y adaptadas a cada situación.
¿Cuáles son las rejas más seguras para ventanas?
Las más seguras son las rejas fijas fabricadas en acero macizo, ancladas al muro con sistemas antipalanca y con separación mínima entre barrotes. También es importante que estén instaladas por profesionales y cuenten con refuerzos o placas de cierre en los puntos más vulnerables.
¿Qué poner en lugar de rejas para ventanas?
Si no se desea instalar rejas, se puede optar por persianas de seguridad enrollables, vidrios blindados, sensores de alarma o rejas interiores ocultas. También existen láminas de seguridad adhesivas que refuerzan el vidrio. Cada opción tiene su propio nivel de protección y coste.
¿Qué tipo de rejas son más estéticas?
Las rejas decorativas de hierro forjado o aluminio trabajado permiten crear diseños personalizados que se adaptan al estilo de la fachada. Se pueden lacar en diferentes colores y formas, e incluso incluir elementos como volutas, flores o figuras geométricas.
¿Qué mantenimiento requieren las rejas metálicas?
Depende del material. Las de hierro necesitan pintura periódica para evitar el óxido. Las de acero y aluminio requieren menos mantenimiento. Las motorizadas deben lubricarse y revisarse con regularidad.